Reseña Twilight of the superheroes de Deborah Eisenberg

Anoche terminé de leer “Twilight of the superheroes” de Deborah Eisenberg.

Confieso que nunca había leído nada de ella. Solo había escuchado, por ahí, que su forma de escribir se parecía bastante a la de Alice Munro y la de Lorrie Moore.

Por lo mismo, la primera vez que me enteré de la existencia de esta escritora norteamericana fue gracias a un artículo de Flavorwire, donde recomendaban este libro de cuentos. Para ser honesta, lo primero que llamó mi atención fue la ilustración de la portada.  Sé que no hay que juzgar un libro por su portada pero, en este caso, cumplió bastante bien con mis expectativas.

Como Deborah Eisenberg es una autora bastante contemporánea, lamentablemente no es muy conocida en Chile. Incluso me atrevería a decir que ninguna de sus obras han sido traducidas y comercializadas aquí. Por lo tanto, para poder acceder al libro fue necesario encargarlo en inglés a Amazon. Y bueno, ahí comencé con algunos problemillas pues, dado que mi inglés se ha oxidado bastante con el tiempo, hubo varios episodios en los que la comprensión fue un poco pobre. Lo que, lamentablemente, provocó que no pudiera profundizar tanto como me habría gustado en la lectura del libro. Además, Deborah Eisenberg utiliza una prosa bastante particular, por lo que eso tampoco facilitó mucho la comprensión.

Dejando de lado las disculpas y las excusas, les cuento que Twilight of the super heroes es un libro de cuentos donde las seis narraciones que lo componen se relacionan entre sí por un factor en común: la decadencia del hombre. A lo largo de las historias, somos testigos del lado más humano de las personas. Pero ojo, no necesariamente ese lado positivo, sino más bien aquel lado imperfecto, decadente, apático, vulnerable, egoísta, etc. Por ello, los personajes de la narraciones de Eisenberg son seres fragmentados cuya apariencia exterior dista bastante de lo que realmente son. Por este motivo, la escritora estadounidense nos permite adentrarnos en aquellas conciencias para mostrarnos  su real apariencia, pues los hombres y mujeres que habitan y dan vida a estas narraciones son seres contradictorios, apáticos, confundidos. Son personajes, incluso, un tanto detestables. Sin embargo, al final de cada relato terminamos preguntándonos qué tan distintos somos de aquellos seres que en un comienzo nos parecen tan extraños y despreciables.

Por otro lado, tal como mencioné muy brevemente al comienzo, la prosa de Deborah Eisenberg es bastante particular, pues sus narraciones están llenas de anacronías. Las seis historias que componen el libro se ordenan a partir del recuerdo, por lo tanto, las referencias e idas al pasado se entrelazan con el presente de la narración constantemente. Esta característica en su narrativa se valora bastante, pues proporciona a las historias de un singular dinamismo y nos obliga a cuestionarnos cómo nuestras decisiones del pasado condicionan nuestro presente y futuro.

Finalmente, un último elemento que me gustaría destacar son las constantes referencias al 11/9 que se realizan a lo largo del libro. Recordemos que Deborah Eisenberg es una autora norteamericana, por lo tanto vivió de bastante cerca todo el proceso post atentado del 11 de septiembre. Si bien esta temática no es central en las historias que se narran, sus breves apariciones nos indican la visión de la autora en relación a toda la violencia generada a partir de estos acontecimientos.