La subasta del lote 49 de Thomas Pynchon

Hace un par de semanas me sumergí en la lectura de "La subasta del lote 49" de Thomas Pynchon. La verdad es que estaba expectante, ya que había escuchado muy buenos comentarios de la novela. Además, la figura de Pynchon de por sí me parecía bastante enigmática y misteriosa, sobre todo por el hecho de que no se muestra a los medios y es estrictamente reservado con su vida privada.
Por lo mismo, cuando el año pasado tuve la suerte de estar en Shakespeare and Company y encontrar la novela, no dudé en comprarla. Además, es sabido que es mejor leer a los autores en su lengua original, por lo que era la oportunidad perfecta para hacerme una copia del libro en inglés.
Así, un par de meses después de haberlo adquirido, me dispuse a leer este clásico de la literatura posmoderna...

Primer inconveniente: llevaba 2 páginas leídas y no estaba entendiendo NADA! Si bien mi inglés está un poco oxidado por la falta de uso, aun así puedo entender perfectamente una novela. Es más, suelo leer en este idioma precisamente para no perder la comprensión.
La verdad es que, en este caso, ¡tuve que leer 3 veces el primer capítulo para hacerme una buena idea de lo que estaba pasando! Si seguía a ese ritmo, terminaría de leerlo el 2020. Así que no me quedó otra opción que ejercer un acto de humildad y -derrotada- me dispuse descargar un pdf en español para ver si la cosa así fluía un poco más...

...pues, no tanto...

Si bien mi nivel de comprensión aumentó, La subasta del lote 49 es de esos libros que basta con que te distraigas un milisegundo para perder completamente el hilo. Y bueno, a veces tiendo a ser bastante dispersa jajaja. Así que, en más de una oportunidad, tuve que retroceder en la lectura para captar un episodio :/ Aquí alguien podrá saltar y decir "¡Pero si es una novela posmoderna!¿qué esperas?" ¡Lo sé! sé que esa sensación laberíntica es propia de ese tipo de literatura, y por lo general me gusta, pero por un extraño motivo con este libro no lo disfruté.

Durante toda la lectura de la novela me estuve preguntando qué es lo que la gente veía en ella, porque la verdad es que yo no estaba viendo nada de eso. Esa sensación de incertidumbre, después se transformó en frustración, pues comencé a pensar que la idiota era yo, incapaz de captar la genialidad de Pynchon.

En resumen, no. No disfruté de la lectura de La subasta del lote 49 (Ok, lo dije y ¿qué? Espero que no me caigan a palos los fans de Pynchon jaja). En ningún momento enganché con la trama y no me pareció chistosa tampoco. En ese sentido, si tuviese que sugerir un libro "parecido" para recomendar, me quedo mil veces con Desayuno de Campeones de Vonnegut.

De todas formas, soy testaruda. Así que probablemente en el futuro le de otra oportunidad a Pynchon.

Puntuación: 1/5 Estrellas :/